Memoria de la tierra: Exhumaciones de asesinados por la represión franquista
Este es el título del libro publicado por la Editorial Tebar, que recoge el trabajo de más de 7 años desarrollado por los fotógrafos-fotoperiodistas Eloy Alonso y Clemente Bernad, con prólogo de Manuel Rivas, y textos de Emilio Silva, Pedro Guerra y Carlos Agüero, que fue presentado el pasado día 14 en el círculo de Bellas Artes de Madrid.

Las 130 páginas que componen este trabajo, están estructuradas en cuatro bloques; archivo e Investigación, exhumación, laboratorio y homenajes, que documentan los procesos necesarios para la recuperación de la memoria histórica, que tanto está dando que hablar en la actualidad. [Dossier de Prensa]
Desde el año 2000, han sido exhumados en nuestro país más de cien fosas comunes, con el objetivo de recuperar los cuerpos de republicanos desaparecidos durante la Guerra Civil y la represión franquista. Este libro, La Memoria de la Tierra, muestra a través de sus imágenes las labores de exhumación, realizadas por cientos de voluntarios a lo largo de todo el país.
Hace ahora cuatro años, tuve la oportunidad, junto con muchas otras personas del colectivo fotográfico Caborian, de contemplar las imágenes que con tanta implicación y respeto había tomado Eloy Alonso, y que había ofrecido, altruistamente, con la humildad que le caracteriza, a quienes acudimos al Primer Congreso. Pocas veces unas imágenes han conseguido emocionarnos tanto y hacernos pensar en la innumerable lista de personas “anónimas” que dejaron sus vidas defendiendo sus ideales y siendo represaliados y asesinados por el régimen franquista.
Eloy Alonso González (Avilés, 1963) sólo conoce a su abuelo a través de una huella dactilar, la que encontró hace tres años impregnada en uno de los 40.000 viejos y húmedos expedientes del Archivo Militar del Ferrol. Allí, durante la Guerra Civil, su abuelo, del que su memoria no recuerda ninguna fotografía, fue fusilado por el bando franquista y enterrado en una fosa común. A este fotoperiodista asturiano le aseguraron que el padre de su madre no era analfabeto, pero allí estaba su huella, habilitando su sentencia de muerte. Tenía 33 años. [Fuente: La Nueva España]
Os recomiendo ver detenidamente el video, no necesita presentación ni adornos, habla por sí solo.
Extractos:
- Boca abajo, por Manuel Rivas
- Huesos, por Pedro Guerra
- La Tierra ya no duerme, por Emilio Silva
- Historia de vida (Antonio Bartos)
- Historia de vida (Antonio Parra)
- Historia de vida (Gerardo González)
- Historia de vida (Pascual y Antonio García)
- Epílogo, por Carlos Agüero Iglesia







