La Quinta Selgas, tesoro cultural y artístico en Cudillero [ I ]
En la localidad de El Pito, Cudillero, se encuentra uno de los tesoros culturales, artísticos y naturales más importantes que alberga el Principado. Tras el fallecimiento de los hermanos Selgas, sin descendencia, la Fundación Selgas-Fagalde se ha hecho cargo de la conservación y divulgación del legado que esta familia reunió en vida.
El Palacio de la Quinta, fue residencia benefactora de la familia, hasta el año 1992, fecha en que pasó a formar parte de la Fundación, que forman 15 personas, 9 de la familia y el resto, a partes iguales, se distribuyen entre el Principado, Universidad de Oviedo, e iglesia. Este palacete de inspiración renacentista, se encuentra rodeado por unos impresionantes jardines históricos de diferentes estilos, y en su interior acoge un importante número de obras de arte de reconocidos autores.
Fue el propio Fortunato Selgas quien proyectó el diseño del edificio principal (compuesto de dos plantas nobles, una semi-sótano y otra de menor elevación sobre el segundo nivel), aunque su bien amigo, el arquitecto Vicente Lamperez, se prestó a firmar los planos para darles validez legal.
Ezequiel Selgas Albuerne (1828 – 1909), se casó y no tuvo descendencia. A una temprana edad se trasladó a Madrid, donde su buen hacer para los negocios, le llevó a codearse con importantes personalidades de la época y participar en proyectos que le permitieron reunir cierto capital que destinó en parte, a que su hermano Fortunato, de 13 años, recibiese una formación amplia y de calidad.

© Fundación Selgas Fagalde
En sus múltiples viajes a París, entabló amistad con personalidades ligadas al mundo del arte, lo cual le proporcionó una experiencia que le permitió responsabilizarse de todo lo relacionado con la remodelación de la finca, edificación del palacio, adquisición de obras de arte, y decoración.
Por su parte, Fortunato Selgas (1839 – 1921), se especializó en Arqueología y Bellas Artes, y llegó a pertenecer a prestigiosas Academias españolas. También se le conoció por ser un importante publicista, historiador y arqueólogo. Llegó a ser uno de los eruditos más destacados de nuestro país y a él se debe la restauración de San Julián de los Prados, de Oviedo.

© Fundación Selgas - Fagalde
Fortunato, también fue quien descubrió el altar y cancel de la Basílica de Santianes de Pravia, erigido por el Rey Silo, que adquirió en el año 1905 en una taberna donde hacía de mesa. Desde entonces se conserva en la cripta de la Iglesia de Jesús Nazareno, también en las inmediaciones de la Finca y proyectada por su hermano Ezequiel. Se trata del altar más antiguo de España.
De su matrimonio con María Marín Gisbert, descienden sus tres hijos, Ezequiel, José y Juan Selgas Marín. El segundo falleció muy pronto, y los otros dos contrajeron matrimonio con las hermanas Carmen (1896 – 1992) y Manuela (1907 – 1991) Fagalde Herce, sin dejar descendencia. Las familias Selgas-Fagalde, supieron mantener el legado que habían creado sus predecesores, y cuidaron la herencia con suma responsabilidad. Tras sus respectivos fallecimientos, el legado pasó a ser administrado, tal y como dejaron testado en vida, por el Patronato – Fundación que lleva su nombre.
Pero volviendo a los orígenes, y más concretamente al comienzo de las obras, cabe mencionar que se iniciaron en el año 1883, finalizando en 1895. El terreno era heredado de los padres de Ezequiel y Fortunato Selgas y a él se añadieron otros anexos que fueron adquiriendo con el tiempo, y donde se erigieron la Iglesia de Jesús Nazareno, las Escuelas Selgas, la Casa Rectoral y la casa Cuartel de la Guardia Civil.
En el desarrollo de todas los detalles de la obra, a parte de su diseño, participó Fortunato, quien proporcionó despieces y medidas a los canteros, seleccionó parqués, tallas de chimeneas y todo lo inimaginable relativo a todas las dependencias. Inclusive participó con tallistas y pintores en sus respectivas disciplinas. Se contrataron prestigiosos ebanistas y parquetistas de Venecia y Bélgica, de donde también procedía el ingeniero artífice de las cocinas. Los techos están cubiertos por unas impresionantes pinturas realizadas por los afamados artistas, Casto Plasencia y Manuel Domínguez.
Pero Fortunato no solo se hizo cargo del diseño de la mansión, también lo hizo de la adquisición de cuadros y obras de arte, para lo cual se puso en contacto con los marchantes de arte más acreditados de Europa. Una vez comprobada con suma minuciosidad la autenticidad de las obras, las adquiría, llegando así a hacerse con una innumerable colección de cuadros, esculturas, porcelanas, joyas, tapices y muebles de estilos diversos, que llenan las salas de la Quinta.
[Continúa en la II Entrega: El Palacio]
Fuente: Fundación Selgas – Fagalde


Impresionante la saga que te estás currando sobre este sitio que cualquiera que llegue a conocerlo se quedará alucinado con lo que tenemos en Asturias, sigo con atención el resto de post -;)