Hasta siempre, Paul Newman

Hoy toda la prensa y los medios de comunicación recogen la noticia relativa al fallecimiento de este mítico actor, que se ha ido a los 83 años, víctima de un cancer de pulmón.

Con más de 60 películas a sus espaldas y dos Oscars de la Academia, uno Honorífico a toda su carrera y otro al mejor actor, ha dejado una huella imborrable, en los amantes del cine.

Fue en 2007, cuando dejó el cine, meses antes de hacerse pública su enfermedad. Pero el pasado mes de agosto, tras varios tratamientos de quimioterapia, pidió a sus más allegados que le llevasen a casa para morir y dejar en orden sus cosas.

Su vida no estuvo únicamente ligada al mundo del cine. También fue gran amante del automovilismo, en el que compitió en varias ocasiones a lo largo de su vida; prueba de ello fueron un segundo puesto en las 24 horas de Le Mans en 1979 y en 1995, con 70 años,se convirtió en el piloto más longevo en formar parte del equipo ganador en las 24 hora de Daytona.

Pero no solo en “ocio” ocupó su vida. La actividad social y política de este hombre, le llevaron a impulsar una fundación que lleva el nombre de su hijo, “Fundación Scott Newman”, destinada a ayudar y proteger a las víctimas de la droga.  Pero sus obras sociales no terminan aquí; en 1978 representó a su país en la ONU en la Conferencia para el desarme y en 1990 fue nombrado padre del año por UNICEF.

Hole in the Wall Camps” son los campamentos que en la actualidad disfrutan miles de niños enfermos cada año, donde la diversión y la sonrisa son utilizadas como medicina. En esta fundación, participan desinteresadamente 7500 personas cada verano y más de 40000 entidades y personas de todo el mundo, ofrecen ayudas para llevar a cabo estos campamentos por los que ya han pasado más de 114000 niños y niñas.

Hoy se ha ido un caballero, un hombre de gran conciencia social que dejará tras de si un gran legado cinematofráfico y humano. Hasta siempre,  Paul.