Temporada de huracanes 2008

La temporada de huracanes, que abarca el periodo comprendido entre el 1 de Junio y el 30 de Noviembre, está golpeando con fuerza este 2008. Según han vaticinado los expertos en la materia, se prevee una actividad similar a la de 2005, temporada que se recuerda como una de las más catastróficas de la historia (recordemos a Vince, Rita y a la devastadora Katrina entre otras).

Imagen © France Press (Fuente: El País)

Imagen © France Press (Fuente: El País)

Y es que en 2005, trece de las veinticinco tormentas tropicales, alcanzaron el nivel de huracán. Aproximadamente la mitad de ellos, rondaban las categorías 3 y 4, pero en el plazo de un mes, Katrina y Rita llegaron a la máxima de las categorías en la escala de Saffir-Simpson, el nivel 5.

La escala Saffir-Simpson, aunque con ciertas lagunas, se desarrolló tomando como referencia la escala Richter (medición de  los movimientos sísmicos), estableciéndose 5 niveles de intensidad, en función de la velocidad del viento (que  escribiría los daños en los edificios), los efectos del oleaje y las inundaciones. Se dejaron de lado dos aspectos muy importantes, como son la ubicación y el nivel de precipitaciones. A continuación se muestran las 5 categorías scon sus principales características.

Categoría 1

  • Vientos sostenidos entre 119 y 153 km/h
  • Aumento del nivel del mar entre 1,2 y 1,5m
  • Presión atmosférica 980 hPa
  • Nivel de daños inexistente en estructuras de edificios, únicamente en casas flotantes no aseguradas y vegetación. Inundaciones en zonas costeras y daños de poca importancia en puertos.
  • El Huracán Vince fue uno de los más conocidos dentro de esta categoría.

Categoría 2

  • Vientos sostenidos entre 154 y 177 km/h
  • Aumento del nivel del mar entre 1,8 y 2,4m
  • Presión atmosférica de 965 a 979 hPa
  • Daños en tejados, puertas y ventanas, siendo de importancia en vegetación; inundaciones en puertos y ruptura de pequeños amarres.

Categoría 3

  • Vientos sostenidos entre 178 y 209 km/h
  • Aumento del nivel del mar entre 2,7 y 3,7m
  • Presión atmosférica de 945 a 964 hPa
  • Daños estructurales en edificios de pequeño tamaño. Posibilidad de inundaciones que destruyan pequeñas edificaciones en zonas costeras.

Categoría 4

  • Vientos sostenidos entre 210 a 249 km/h
  • Aumento del nivel del mar entre 4 y 5,5m
  • Presión atmosférica de 920 a 944 hPa
  • Daños generalizados en estructuras, desplome de tejados, alta erosión en playas e inundaciones en terrenos interiores.
  • Katrina es un ejemplo representativo de la destrucción de un huracán de esta categoría.

Categoría 5

  • Vientos superiores a 250 km/h
  • Aumento del nivel del mar superior a los 5,5m
  • Presión atmosférica inferior a 920 hPa
  • Destrucción de tejados completa en algunos edificios. Las inundaciones pueden llegar a plantas bajas de construcciones próximas a la costa y puede ser requerida la evacuación masiva de áreas residenciales.
  • Andrew, Mitch y Wilma han sido algunos de los protagonistas dentro del máximo nivel.

El proceso de creación de un huracán es complejo y no se ha conseguido descifrar al 100%, aunque sí se sabe que, para que se genere, es necesario que confluyan tres factores. El primero de ellos implica que la temperatura del agua del mar sea superior a los 27 o 28ºC, lo que genera una rápida evaporación y condensación en las capas superiores. En segundo lugar, es preciso que la cuantía de la evaporación, de lugar a un centro de baja presión de anchura intermedia pero de gran proyección vertical y, por último, debe existir una continua entrada de aire frío en las capas altas (como consecuencia de los vientos alisios).

Fuente Programa Comet

Del mismo modo que nacen, los huracanes se pueden debilitar, al perder alguna de sus  características esenciales. Al tocar tierra, por ejemplo, se elimina el contacto con el agua cálida necesaria para el desarrollo y se comienza a disipar, aunque si tras pasar por tierra, logra llegar de nuevo al mar, podría recobrar su fuerza devastadora. Del mismo modo, si un huracan permanece inmóvil en un lugar, terminaría por consumir  todo el calor de la superficie y también se desvanecería. Por último, otros factores como el traslado a aguas más frías, supondría la pérdida de las características tropicales, convirtiéndose en ciclón extratropical.

El diametro de un huracán, puede oscilar entre los 320 y los 770 km (aunque se han dado casos de diámetros muy superiores), de los que aproximadamente  un mínimo de 30km pertenecen al ojo central. La proyección vertical o altura de las masas nubosas logra alcanzar los 15km.

En lo que a nomenclatura se refiere, suelen utilizarse nombres propios masculinos y femeninos,  para cada letra del alfabeto, de la A a la W (21 letras), exceptuando la q, u, x, y, z. Esta lista se repite cada 7 años,  evitando las denominaciones de aquellos huracanes que hayan sido muy destructivos, en cuyo caso, se sustituye su nombre por otro que comience por la misma letra. Si llegado el caso, una temporada consumiese todos los nombres, se comenzaría a utilizar el alfabeto griego (alfa, beta, gamma.. etc).

A día de hoy están activos Ike, Hanna y Josephine; estos dos últimos como tormentas tropicales y el primero con categoría 4. Haití, el país más pobre de América, apenas ha tenido tiempo para superar el paso de Gustav, cuando se ha visto sorprendido por Hanna, que ha dejado tras de sí importantes destrozos e inundaciones y se ha cobrado la vida de más de 170 personas. Lo peor de todo, es que Ike sigue avanzando por aguas del oceano Pacífico en dirección a las Bahamas, que esperan en alerta, su inminente ataque.

Nueva Orleans, vio también cómo los fantasmas del pasado, volvían a atacar, tres años después ,la ciudad que sucumbió bajo las aguas con Katrina. En esta ocasión, la evacuación fue la clave para evitar el desastre de entonces, que se llevó la vida de más de 1500 personas y que terminó por anegarlo todo, una vez que los muros de contención cedieron ante la fuerza devastadora de uno de los fenómenos más temibles de la naturaleza.