Luarca, la Villa Blanca de la Costa Verde

La villa de Luarca, es la capital del Concejo de Valdés, situado al Occidente de Asturias, entre Cudillero y Navia, a unos 90 km. de Gijón.

Desde antaño, Luarca ha tenido una vinculación especial al mar y a la pesca, desarrollando una especial actividad comercial en torno a la ballena. Son típicos sus barrios de pescadores localizados en las cercanías del puerto, enclave que no debemos dejar de visitar si nos acercamos por allí.

El Barrio de “El Cambarral” ofrece una vista privilegiada de la villa. Aquí se sitúan, el Faro de Luarca, la Ermita de la Atalaya, el Cementerio (uno de los más privilegiados y bellos de Asturias por su ubicación frente al mar, y en el que se encuentra enterrado el Nobel Severo Ochoa junto a su esposa), y la Mesa de mareantes, entre otros.

La Mesa de mareantes, era, como su propio nombre indica, una mesa en la que antaño el gremio  de pescadores decidía democráticamente si se salía o no al mar, en los días de mal tiempo. Según reza el mural de la actual rula:

Una de las más curiosas costumbres del viejo gremio, era la manera de decidir si salía o no a la mar en los días de tiempos dudosos. Si no había acuerdo previo entre los patrones de las embarcaciones, se adoptaba la decisión por medio de votos de una forma muy peculiar y democrática: En uno de los extremos de la mesa se pintaba, en esquema una lancha y el otro una casa. Del lado de la lancha se ponían los partidarios de ir a la mar y del de la casa los de permanecer en puerto. Si eran mayoría los primeros, cada uno podía hacer lo que mejor conviniese, salir o quedarse. Pero si la mayoría era de los segundos, se prohibía terminantemente salir a la mar.

Frente a este barrio, se encuentra el de Carril, por el que, ascendiendo entre sus casas, llegamos al Chano, donde actualmente se encuentra la Capilla de San Juan, y desde la que contemplamos otra vista espectacular de la Villa con el faro al fondo.

La visita a Luarca es ineludible si se pasa por Asturias. Perderse un día, o unas horas por esta villa, nos permite recrearnos en un pueblo marinero que ha sabido adaptarse a los tiempos sin perder su esencia, y que guarda, entre el mar y la montaña, preciosos rincones en los que recrearse.